ESTRÉS EMOCIONAL

ESTRÉS EMOCIONAL

El estrés emocional avanza poco a poco en nuestras vidas y lo seguirá haciendo una vez pase todo.

A menudo hablo con amigos y muchos de ellos están adoptando roles que no adoptarían si no se hubiera detenido el tiempo por esta pandemia.

Unas veces porque la vida suma y sigue cada día y no hay mucho tiempo a detenerse a pensar y, otras veces, porque el rol nunca ha estado establecido.

Sumar teletrabajo al cuidado de los hijos más llevar la casa puede suponer una ecuación difícil de resolver. Lo malo, para el que le toca intentar de resolverla es que quieras o no, hay que, como mínimo hacerla.

Otras situaciones nos invitan a lidiar solos ante el peligro que supone todo esto. Y otras…a discutir constantemente con quien tenemos más a mano.

Lo cierto es, que aunque nos haya tocado vivir la situación de una determinada manera y ya estemos estableciendo roles más allá de los que tenemos, nosotros les sumamos nuevos roles.

Ahora me da por escribir continuamente en un grupo de whatssup cuando ni siquiera saben quién soy, lo mismo, ni siquiera soy bienvenido. Otras me da por establecer relaciones idílicas en la distancia. Otras me abruma el resentimiento, el rencor, la rabia…o lo peor de todo…la nostalgia.

Recordar situaciones del pasado que había bloqueado, sólo puede hacerme pensar que las he liberado porque he tenido más tiempo para asumir un nuevo rol, el de la introspección.

Y a esto es un suma y sigue constante donde por mucho trabajo que tenga y por muy entretenidos que queramos estar, contactamos con emociones no vividas o que nunca hubiéramos vivido.

Lo cierto es que todo este cacao mental añadido a esta realidad pasará factura.

Este estrés emocional sólo puede invadirnos ya del todo o intentar salvarnos y hacer cuenta nueva.

ESTRÉS EMOCIONAL
Marcar el Enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *