La manada

La manada

Otra vez todo el mundo anda sorprendido por el caso de “La Manada” y su puesta en libertad provisional. Todos solidarizados ante lo que consideramos una injusticia y eso que ha sido la “justicia” la que ha decidido tal hecho y otra vez estamos equivocados con nuestra indignación puesto que no predicamos con el ejemplo en absoluto y al día a día me remito.

En 2008 (hace 4 días) se establece la ley de violencia “masclista” a Cataluña. Primera vez en la historia donde la violencia de género utiliza un nombre masculino para señalar al agresor (ya era hora de ser valientes), puesto que mayoritariamente son los hombres los que matan a las mujeres o los hombres que matan a otros hombres que supera al número mujeres muertas a manos de sus parejas (aquí hay un problema de masculinidad relacionada con la agresividad).

La culpa de todo esto no son los hombres. Ni todos son malos, agresivos y perversos, pero claro tanta sociedad apoyando esta masculinidad que como poco serían considerados todos culpables de: tocar el culo, colarse en una cola, no dirigirse a ti en absoluto y obviamente desvalorizar a la mujer ante todo lo que haga, diga o piense (estos son mis favoritos).

La chica tiene que estar “drogada”, “atontada”, “agilipollada”, “empanada” y debe “resistirse” ante el ataque. Cuidado que esto es sumamente importante, ya que no entendemos que no se resista, no esté drogada o incluso conviva con su agresor y lo mime, lo cuide, le haga la cena, le limpie los sucios calzoncillos y ya no digo más, durante el resto de su existencia. ¿Qué es? ¿Tonta? ¿Tonta el culo? ¿O tonta de remate? ¡Pues no! Es víctima de un amor romantizado…pasional, erotizado, desgarrador, en fin… el que me venden en las pelis. “50 sombras de Grey”: Que sea guapo, listo, rico y esté buenísimo. Que me compre de todo y a cambio a parte de darme de ostias (no consentidas) porque si lo fueran no habría nada de malo, a parte de eso que me trate como a una princesa que sin él no soy nada. Empanada, imbecilizada, subnormalizada…al vaivén de lo que me diga, haga, piense o sienta. Después puedo poner el foco en los draculines de “Crepúsculo”. Cinco pelis para meterle un mordisco a la chica. Cinco pelis para saber que no puede controlar su fuerza desgarradora y me da de ostias, pero le quiero igual. Es que mola mucho un draculín. A parte de tener una vida apasionante donde hasta por las noches puede hacer de las suyas porque tampoco clapa...Le falta sangre y no otras cosas.
Y si quiero tocar de pleno con la realidad…”Tres metros sobre el cielo”. Cañero, ligón, malote…(mis favoritos, ya lo he dicho antes). Que me desacredite constantemente y se meta conmigo, que se crea el más listo y que me desafíe constantemente en una lucha por demostrar lo que jamás seré para él y ni ganas.

Un sinfín de pelis para reforzar esta idea de amor romántico. Me quiere, me lo da todo, me lo quita, me aborrece, me insulta, me pega, me manipula a nivel psicológico…etc.

Si esto fuera sólo así la mujer sería una imbécil, pero ¡Ah!! ¡Sorpresa!! ¡Que no somos tan tontas como parece!!! Toda una vida en la que pensabas así, ¿no?¡¡Eoooo!! ¿Hay alguien?

Falta cerrar el círculo…y es que me lo vuelve a dar todo. Me pide perdón, se arrepiente, me dice que no volverá a pasar, me compra y da todo, todo y todo, ¿me lleva hasta las rebajas! y la mujer vuelve a confiar en él. ¿Es que es tonta??? Noooo!!!! es que ella sí que lo quiere. Este es el problema y perdona, como tu que seguro que has perdonado alguna vez, que te han enseñado que hay que hacerlo que el perdón te hace libre y mejor persona (ahora no penséis que os voy a perdonar a todos, eh?), pero es así y no hay nada de malo, no eres tu la mala, ni la tonta, ni la consentidora ni nada de todo eso. Eres la manipulada. Como lo somos todos ante la política, ante las creencias, ante las religiones y ante las personas. Todos lo somos en algún momento. ¿Es tan difícil de entender?? ¿O es que eres tan poderoso que tu no vas a caer?? ¡Qué suerte tú! ¡Eres la Reostia!!

Así que para acabar no sólo hay que defender un acto puntual y sobretodo no ponerle el foco de atención en el acto sexual. Hay muchas formas de ser violada y todas lo hemos sido alguna vez y lo estamos siendo aun en día, así que deja de ser el “guay” y predica con el ejemplo. Entiende, asume y protege a las mujeres que te necesitan y sobretodo, no seas el gilipollas de turno, no te sientas inferior a nosotras porque nosotras no queremos ser superiores queremos que nos traten por igual.

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